domingo, 20 de julio de 2014

Hacer ‘democracia’ decretazo a decretazo


Una norma teóricamente reservada para casos “de extraordinaria y urgente necesidad”.
Los distintos gobiernos desde la transición recurren de manera continuada al real decreto-ley para legislar saltándose el debate parlamentario y público


Gladys Martínez López
Diagonal


“Chapuza”, “burla”, “agresión a la democracia”, “engendro”, “abuso de derecho” o “cacicada”. Son algunos de los calificativos dedicados por diversos partidos de la oposición parlamentaria al real decreto-ley aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 4 de julio, un documento de 172 páginas que modifica de una tacada 26 leyes distintas y regula materias de toda índole. Su aprobación ha vuelto a sacar a la palestra el debate sobre el real decreto-ley, conocido popularmente como decretazo, una figura con rango de ley que, prevista en el artículo 86 de la Constitución, permite que el poder ejecutivo legisle directamente, sin pasar por las Cor­tes y sin debate parlamentario, sobre ciertas materias, aunque sólo “en caso de extraordinaria y urgente necesidad” y siempre que en el plazo de 30 días se ratifique la norma en el Parlamento.

En este último caso, a pesar de que se llama Real Decreto-Ley 8/2014 de Medidas Urgentes para el Creci­mien­to, la Competitividad y la Efi­ciencia Económica, la normativa incluye una macedonia de medidas que, denuncian oposición y juristas, no parecen revestir demasiada urgencia, como la regulación de los estrenos de películas en los cines municipales, la declaración como acontecimiento de excepcional interés de una exposición de Picasso, la contratación de 200 militares o la conversión de AENA en sociedad mercantil como paso previo a su privatización. “Que los ayuntamientos no puedan proyectar sin permiso estrenos que tengan menos de un año de antigüedad en espectáculos subvencionados o gratuitos no creo que sea una cuestión sobre la que pivote la economía nacional y el destino del mundo libre”, ironiza el politólogo Gonzalo Caro sobre una de las tantas medidas incluidas en el último real decreto-ley.
Legislar por decreto

“A nivel teórico, podríamos decir que legislar por vía de decreto-ley va en contra de lo que deberían ser la naturaleza de las leyes en el marco de un Estado liberal democrático”, explica el profesor de Derecho Consti­tu­cio­nal Albert Noguera. También Gonza­lo Caro considera que “no es normal para un sistema democrático ni sano para la separación de poderes”. Sin embargo, el decreto-ley es una figura de la que han hecho uso insistentemente los gobiernos de distinto signo político. Desde la transición –cuando “se hace una Constitu­ción y todo un armazón para tener gobiernos fuertes, y por eso la ley electoral fomenta el bipartidismo y hay una forma muy laxa de hacer reales decretos”, explica Caro–, se ha recurrido en 563 ocasiones a esta medida considerada como “excepcional” y desterrada o muy acotada en la mayoría de ordenamientos jurídicos europeos por su carácter de urgencia y poco democrático.

Según Noguera, los Gobiernos recurren a él porque “se ahorran todos los trámites de enmiendas y discusión con la oposición, así como el debate público que acompaña toda discusión y tramitación parlamentaria de una ley”. Caro también considera que el decretazo es un mecanismo del que abusan, en mayor medida los gobiernos con mayoría absoluta, “porque es cómodo y hay mucho menos debate. Con un proyecto de ley hay que informar, tiene un trámite parlamentario mucho más largo y con mayores posibilidades de que haya enmiendas y de que se produzca un debate en el Parlamento y en la sociedad”.
Uno de los mayores récords en este sentido lo detenta el Gobierno de Rajoy, que en los dos primeros años de legislatura aprobó 45 rea­les decretos-ley, es decir, un 73% de todas las leyes aprobadas se hacían por esta vía de excepcionalidad.Entre ellos se encuentra el Real Decreto-Ley 16/2012, por el que se excluyó a 900.000 personas no regularizadas del sistema sanitario público, acabando de golpe, por la vía de urgencia y por la puerta de atrás con la universalidad de la sanidad. A ello se suman otros nueve decretos-ley aprobados en lo que va de 2014.

Aznar, por su parte, recurrió a este mecanismo en 127 ocasiones a lo largo de dos legislaturas. Sin embargo, el PSOE no se queda a la zaga. Entre 2004 y 2011 los Go­bier­nos de José Luis Rodríguez Zapa­tero recurrieron hasta en 108 ocasiones a esta medida. Uno de los momentos más sonados fue el decretazo de mayo de 2010, refrendado posteriormente en el Congreso sólo por los diputados del PSOE, por el que se aprobaba una batería de recortes en el gasto público y social, como la congelación de las pensiones, que venía impuesta desde la Comisión Euro­pea. “Cuando la creación de una norma con rango de ley se salta el procedimiento parlamentario de discusión y negociación, y emana directamente del poder sin debate posible, la norma tiene un solo cordón umbilical, el que la une con el poder”, afirma Noguera.
Inconstitucionalidad

En lo que respecta al Real Decreto-Ley 8/2014, el PSOE ya ha anunciado que recurrirá la norma ante el Tribunal Constitucional, un recurso al que se unirán IU, UPyD y parte del grupo mixto. Según Caro, “hay una serie de medidas que claramente no son urgentes y podrían haberse legislado de otra manera y que el Constitu­cional podría echar atrás, por defecto de forma, si alguien lo recurre”. “El problema de estas cosas –continúa– es que alguien lo tiene que recurrir, y no puede hacerlo cualquier ciudadano. Tienes que tener 50 diputados o senadores para hacerlo”.

En los últimos años, el Tribunal Constitucional sólo ha establecido la inconstitucionalidad de dos reales decretos-ley, ambos aprobados durante las dos legislaturas de Aznar. Tanto la reforma laboral del año 2002 como la liberalización del sector inmobiliario y los transportes de 2000 fueron considerados inconstitucionales al no haber concurrido “una situación de extraordinaria y urgente necesidad”. Sin embargo, según Noguera, “la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre este aspecto es distinta y varía, básicamente, en función de la composición ideológica de los magistrados y su afinidad con el Gobierno”.

Las autonomías se lanzan con el decreto-ley

Aunque no estaban previstos en los Estatutos de Autonomía, con las diversas reformas estatutarias que se han producido entre 2006 y 2011, varias autonomías han incorporado el decreto-ley como figura. De hecho, en los dos primeros años del Gobierno de José Ramón Bauzá en Baleares se aprobaron 25 decretos-ley.
Gladys Martínez López
Diagonal


“Chapuza”, “burla”, “agresión a la democracia”, “engendro”, “abuso de derecho” o “cacicada”. Son algunos de los calificativos dedicados por diversos partidos de la oposición parlamentaria al real decreto-ley aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 4 de julio, un documento de 172 páginas que modifica de una tacada 26 leyes distintas y regula materias de toda índole. Su aprobación ha vuelto a sacar a la palestra el debate sobre el real decreto-ley, conocido popularmente como decretazo, una figura con rango de ley que, prevista en el artículo 86 de la Constitución, permite que el poder ejecutivo legisle directamente, sin pasar por las Cor­tes y sin debate parlamentario, sobre ciertas materias, aunque sólo “en caso de extraordinaria y urgente necesidad” y siempre que en el plazo de 30 días se ratifique la norma en el Parlamento.

En este último caso, a pesar de que se llama Real Decreto-Ley 8/2014 de Medidas Urgentes para el Creci­mien­to, la Competitividad y la Efi­ciencia Económica, la normativa incluye una macedonia de medidas que, denuncian oposición y juristas, no parecen revestir demasiada urgencia, como la regulación de los estrenos de películas en los cines municipales, la declaración como acontecimiento de excepcional interés de una exposición de Picasso, la contratación de 200 militares o la conversión de AENA en sociedad mercantil como paso previo a su privatización. “Que los ayuntamientos no puedan proyectar sin permiso estrenos que tengan menos de un año de antigüedad en espectáculos subvencionados o gratuitos no creo que sea una cuestión sobre la que pivote la economía nacional y el destino del mundo libre”, ironiza el politólogo Gonzalo Caro sobre una de las tantas medidas incluidas en el último real decreto-ley.
Legislar por decreto

“A nivel teórico, podríamos decir que legislar por vía de decreto-ley va en contra de lo que deberían ser la naturaleza de las leyes en el marco de un Estado liberal democrático”, explica el profesor de Derecho Consti­tu­cio­nal Albert Noguera. También Gonza­lo Caro considera que “no es normal para un sistema democrático ni sano para la separación de poderes”. Sin embargo, el decreto-ley es una figura de la que han hecho uso insistentemente los gobiernos de distinto signo político. Desde la transición –cuando “se hace una Constitu­ción y todo un armazón para tener gobiernos fuertes, y por eso la ley electoral fomenta el bipartidismo y hay una forma muy laxa de hacer reales decretos”, explica Caro–, se ha recurrido en 563 ocasiones a esta medida considerada como “excepcional” y desterrada o muy acotada en la mayoría de ordenamientos jurídicos europeos por su carácter de urgencia y poco democrático.

Según Noguera, los Gobiernos recurren a él porque “se ahorran todos los trámites de enmiendas y discusión con la oposición, así como el debate público que acompaña toda discusión y tramitación parlamentaria de una ley”. Caro también considera que el decretazo es un mecanismo del que abusan, en mayor medida los gobiernos con mayoría absoluta, “porque es cómodo y hay mucho menos debate. Con un proyecto de ley hay que informar, tiene un trámite parlamentario mucho más largo y con mayores posibilidades de que haya enmiendas y de que se produzca un debate en el Parlamento y en la sociedad”.
Uno de los mayores récords en este sentido lo detenta el Gobierno de Rajoy, que en los dos primeros años de legislatura aprobó 45 rea­les decretos-ley, es decir, un 73% de todas las leyes aprobadas se hacían por esta vía de excepcionalidad.Entre ellos se encuentra el Real Decreto-Ley 16/2012, por el que se excluyó a 900.000 personas no regularizadas del sistema sanitario público, acabando de golpe, por la vía de urgencia y por la puerta de atrás con la universalidad de la sanidad. A ello se suman otros nueve decretos-ley aprobados en lo que va de 2014.

Aznar, por su parte, recurrió a este mecanismo en 127 ocasiones a lo largo de dos legislaturas. Sin embargo, el PSOE no se queda a la zaga. Entre 2004 y 2011 los Go­bier­nos de José Luis Rodríguez Zapa­tero recurrieron hasta en 108 ocasiones a esta medida. Uno de los momentos más sonados fue el decretazo de mayo de 2010, refrendado posteriormente en el Congreso sólo por los diputados del PSOE, por el que se aprobaba una batería de recortes en el gasto público y social, como la congelación de las pensiones, que venía impuesta desde la Comisión Euro­pea. “Cuando la creación de una norma con rango de ley se salta el procedimiento parlamentario de discusión y negociación, y emana directamente del poder sin debate posible, la norma tiene un solo cordón umbilical, el que la une con el poder”, afirma Noguera.
Inconstitucionalidad

En lo que respecta al Real Decreto-Ley 8/2014, el PSOE ya ha anunciado que recurrirá la norma ante el Tribunal Constitucional, un recurso al que se unirán IU, UPyD y parte del grupo mixto. Según Caro, “hay una serie de medidas que claramente no son urgentes y podrían haberse legislado de otra manera y que el Constitu­cional podría echar atrás, por defecto de forma, si alguien lo recurre”. “El problema de estas cosas –continúa– es que alguien lo tiene que recurrir, y no puede hacerlo cualquier ciudadano. Tienes que tener 50 diputados o senadores para hacerlo”.

En los últimos años, el Tribunal Constitucional sólo ha establecido la inconstitucionalidad de dos reales decretos-ley, ambos aprobados durante las dos legislaturas de Aznar. Tanto la reforma laboral del año 2002 como la liberalización del sector inmobiliario y los transportes de 2000 fueron considerados inconstitucionales al no haber concurrido “una situación de extraordinaria y urgente necesidad”. Sin embargo, según Noguera, “la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre este aspecto es distinta y varía, básicamente, en función de la composición ideológica de los magistrados y su afinidad con el Gobierno”.

Las autonomías se lanzan con el decreto-ley

Aunque no estaban previstos en los Estatutos de Autonomía, con las diversas reformas estatutarias que se han producido entre 2006 y 2011, varias autonomías han incorporado el decreto-ley como figura. De hecho, en los dos primeros años del Gobierno de José Ramón Bauzá en Baleares se aprobaron 25 decretos-ley.

sábado, 19 de julio de 2014

La austeridad fiscal y salarial ha retrasado la recuperación y destruido millones de empleos



El último informe de Coyuntura Económica elaborado por la Fundación 1º de Mayo expone los desastres a que están conduciendo las políticas de drástica reducción del gasto en todos los países europeos y muestra cómo fomentan una precarización laboral que en España ha provocado además la pérdida de un millón y medio de empleos


Por: C.E.B.

19/07/2014 17:07:00

La demostración del fracaso de la política de austeridad impuesta a los países de la Eurozona y aplicada a rajatabla por el Gobierno de Mariano Rajoy queda patente en las diferencias en cuanto a crecimiento y desempleo entre EEUU y la Unión Europea. Mientras Washington estimulaba su economía con políticas fiscales y monetarias expansivas, Bruselas imponía una paralizante reducción del gasto público y de los salarios que ha provocado una fuerte erosión del crecimiento y destruido millones de empleos.

Ésta es la principal conclusión del último informe de Coyuntura Económica (2/2014) elaborado por Enrique Negueruela y Alejandro Inurrieta de la Fundación 1º de Mayo, y coordinado por el director de estudios de la fundación, Bruno Estrada.

Además, los economistas subrayan que "las economías más vulnerables, esto es, las más endeudadas, entre ellas la española, serán las que tengan más dificultades para relanzar su demanda interna".



El débil pulso de la economía española no es capaz de generar empleo remunerado

"Tal como anunciábamos en el Informe de Coyuntura 1/2013 --explica el informe--, durante los primeros meses de 2014 el crecimiento del PIB ha venido impulsado por la demanda nacional, que ha crecido un 1,2%, mientras que el sector exterior no ha jugado ningún papel en la recuperación: por primera vez en varios trimestres ha tenido una aportación negativa al crecimiento del PIB, en -0,4 puntos. El que las importaciones hayan crecido más, un 9%, que las exportaciones, un 7,6%, pone de manifiesto las insuficiencias de nuestro sistema productivo, ya que una tímida recuperación del consumo y de la inversión genera un fuerte incremento de las importaciones, particularmente de las energéticas que desde 2011 han representado, como media, un 22% del total de importaciones".

"La austeridad fiscal y salarial impuesta por el Gobierno, y una ortodoxa política monetaria muy poco expansiva por parte del Banco Central Europeo", continúa el estudio, "han retrasado la recuperación económica y han destruido millones de puestos de trabajo. La rebaja, que no reforma, fiscal, estimada por el Gobierno en unos 9.000 millones de euros en el periodo 2015-2017, no va en el buen camino, ya que, no sólo es doblemente regresiva (la rebaja fiscal es mayor para los más ricos, mientras que los recortes de gasto público a los que obligará esta reducción de ingresos fiscales, debido a los compromisos adquiridos de reducción del déficit público, afectarán más a los más pobres), si no que también en términos macroeconómicos no ayudará al crecimiento, y no incentivará la demanda agregada, al beneficiar más fiscalmente a las personas que tienen mayores ingresos del trabajo y perjudicar a los que cobran ayudas sociales, ya que la propensión al consumo de las personas con menos renta es mayor".
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viernes, 18 de julio de 2014

Comisión Electoral: Retraso en el escrutinio de la elecciones a la Mesa Estatal





publicado por Admin3 julio 13, 2014 en Blog y Documentos y Elecciones a la Mesa Estatal

El pasado jueves, 10 de julio de 2014, en el acto de Escrutinio del voto por Correo, On-line y computo de Resultados del voto Presencial, la Comisión Electoral comprobó que los sobres con la Documentación Electoral de las Mesas: 01 -Almería-, 02 y 04 -Córdoba-, 06 -Granada-, 12 -Zaragoza-, 22 y 23 -Madrid- y 26 -Alacant-, no habían llegado a la Dirección Postal de la Comisión Electoral del FCSM.

Esta incidencia, originará un retraso en la realización del cómputo total de resultados de las Elecciones-2014 y, consecuentemente, un retraso en la proclamación de los Miembros de las nueva Mesa Estatal del FCSM.

Posiblemente, la causa sea -en algunos casos- imputable a la gestión del Servicio de Correos. No obstante, la Mesa Electoral para el cómputo de votos y la Comisión Electoral, adoptaron por unanimidad la siguiente resolución: dar de plazo a las Mesas citadas hasta el 17 de Juilo a las 24:00h. para la recepción de los sobres pendientes.

Comisión Electoral.
Frente Cívico “Somos Mayoría”.

domingo, 13 de julio de 2014

La elección de alcalde al candidato de la lista más votada, o cómo parar el efecto Podemos

Artículo del Plural.com

El antidemocrático sistema que pretende imponer Rajoy es cualquier cosa menos regeneración democrática
12/07/2014


El 15M planteó en su momento la necesidad de que era preciso cambiar el sistema electoral, porque al no ser proporcional no era justo, y siempre favorecía a los partidos mayoritarios. Por entonces Pablo Iglesias sostuvo que el sistema electoral español no se diseñó en la negociación de la Constitución, sino que procede de un gobierno, por entonces aún franquista, que pretendía evitar que se repitiese el sistema de grandes coaliciones que había dado la victoria al Frente Popular en febrero de 1936; y con ello frenar el peso de la izquierda, en especial en las grandes ciudades.

Nadie puede cuestionar que el Sistema D´Hont es radicalmente injusto, al favorecer a las grandes fuerzas políticas en perjuicio de las minoritarias, si bien sus efectos perversos se hacen notar más en las elecciones generales, dado el escaso número de escaños en cada circunscripción; y se agudizan cuando se impone un porcentaje de exclusión o se establece una sobrerepresentación en unas circunscripciones sobre otras (a modo de ejemplo, con apenas 30.000 votos puede obtenerse en Soria un escaño para el Congreso, y en Madrid precisaría más de 140.000 votos).

Todas estas anomalías han sido reiteradamente denunciadas por las fuerzas minoritarias, y en especial por IU, la gran perjudicada del sistema, pero les han venido muy bien a las dos grandes fuerzas políticas, al haberse consolidado el bipartidismo, y su alternancia, y se ha rehuido cualquier debate serio para cambiar de verdad y en profundidad nuestro sistema electoral, para que cada voto tenga el mismo valor, pues solo así se consigue una democracia real. Es más al PP, que aglutina en su seno a un abanico electoral que va desde la ultraderecha al centroderecha, le ha ido aún mejor esta fórmula, que ha perjudicado tradicionalmente a una izquierda fragmentada; no hay duda de que es más fácil poner de acuerdo a los intereses económicos que a las ideas.

En relación a las elecciones municipales, en las que apenas se hacen notar los efectos perversos del sistema D´Hont, y en referencia a la elección de Alcalde, llevamos más de treinta años escuchando de todos los partidos una cosa y la contraria, dependiendo del resultado electoral en cada municipio. Si les favorece que sea Alcalde el candidato de la lista más votada apoyan esa fórmula, pero si precisan un pacto electoral para conseguirlo, la descartan, como si fuese normal cambiar de criterio en razón a lo más conveniente para cada formación política en cada momento y en cada lugar.

Pero cuando el bipartidismo está tocado de muerte, lo que ya se ha percibido en las últimas elecciones europeas, y los resultados electorales pueden tener una lectura muy distinta, el sistema electoral actual se ha convertido en un peligro para las dos grandes fuerzas, y en especial para la elección de alcaldes. De ahí que Don Mariano haya tenido la ocurrencia de modificar la Ley Electoral, pero no en su conjunto, sino limitándola a lo que pueda perjudicar a su partido en las próximas eleccciones municipales, que puede traducirse en la pérdida de alcaldías en decenas de grandes ciudades españolas, en especial en Madrid y Valencia. En consecuencia propone modificar el sistema “a su imagen y semejanza”, para favorecer exclusivamente los intereses del PP, pretendiendo imponer que sea alcalde el candidato de la fuerza más votada; e incluye la medida en su peculiar paquete que ha dado en llamar “regeneración democrática”, cuando sus efectos pueden resultar radicalmente antidemocráticos.

Los socialistas, como ya nos tienen acostumbrados, no se pronuncian y guardan silencio. Pero las fuerzas minoritarias, las más afectadas por tal reforma, han puesto el grito en el cielo. Debemos de ser muy conscientes de que es una fórmula pensada exclusivamente para frenar el imparable efecto Podemos, que puede desencadenar la regeneración de la izquierda y hacer posibles alianzas de las diversas fuerzas políticas que la componen, con unos efectos demoledores para el Partido Popular.

Pero Rajoy en las últimas horas ya se ha dado cuenta de que poner en práctica su ocurrencia beneficiaría de rebote a Bildu y a ERC, al conseguir muchos ayuntamientos, ahora presididos por otras fuerzas políticas mediante las oportunadas alianzas. Y consciente de que le pueden llamar proetarra, o independentista, u otras cosas peores, busca otras fórmulas, que no harán más que complicar una reforma muy inoportuna a diez meses de las elecciones locales. Entre ellas está la de exigir un mínimo de un 40% para que sea alcalde el candidato de la lista más votada, sin descartar una segunda vuelta en algunos casos; todo un galimatías que puede quedar en nada, porque no le salen los números, y así no irá a ninguna parte.

Por cierto, al margen de lo antidemocrático del sistema que pretende imponer Rajoy, se produciría otro efecto perverso, como es el de la imposibilidad de que pueda presentarse una moción de censura dentro de los cuatro años que dura el mandado del alcalde de turno, aunque se plantee por una mayoria cualificada. ¿Y esto es regeneración democrática?. Más bien todo lo contrario; un fraude electoral, que diría más de uno.



http://www.elplural.com/opinion/la-eleccion-de-alcalde-al-mas-votado-o-como-parar-el-efecto-podemos/

Fernando de Silva es abogado y autor. http://www.sinlavenia.com/